REPORTAJES ESPECIALES

Soluciones tecnológicas frente a la crisis.

 En un entorno tan complejo como el actual, las tecnologías de la información y la comunicación adquieren un papel aun más importante. A su contribución como sector de relevancia en la actividad económica global, hay que añadir los positivos efectos derivados de su utilización y las mejoras de productividad que aporta en los diferentes sectores.

En este sentido, las TIC actúan como factor clave de competitividad para el resto de las actividades económicas, razón por la que instituciones como la Comisión Europea, el Banco Mundial o la OCDE, las sitúan en un lugar estratégico tanto para afrontar la crisis financiera internacional como para implementar políticas de promoción económica en países y territorios desarrollados y no desarrollados, ya sea en ámbitos rurales o urbanos. Las TIC vienen a mejorar la productividad y a renovar la manera de hacer negocios en un ecosistema económico cada vez más interconectado, alineándose con las necesidades de las empresas y de su esfuerzo para recuperarse de la recesión, centrándose sobre todo en la reducción de costes y en el aumento de la eficiencia.
 
Resulta importante señalar que existe una relación prácticamente lineal entre aquellas economías que más invierten en TIC y aquéllas en las cuales la productividad crece a un ritmo superior. Así, por ejemplo, en las dos últimas décadas, la productividad media anual en Estados Unidos y Reino Unido creció a una tasa superior al 3%. Por orden de crecimiento, le siguen los Países Bajos, Finlandia y Francia.
 
En el caso de España, todos los estudios ponen de manifiesto que el modelo de crecimiento español en los últimos quince años ha estado más basado en la incorporación de factores productivos que en el progreso tecnológico. La productividad total de los factores en España se ha mantenido prácticamente estable en la última década. Pero a pesar de ello, el capital TIC aportó 0,5 puntos de media anual a la productividad total de los factores, lo que significa que otro tipo de recursos, como el capital no tecnológico o el empleo, han experimentado crecimientos de la productividad negativos.
 
Por ello es especialmente relevante la apuesta del sector por seguir transformando la realidad mejorando la competitividad y ma ximizando el retorno de la inversión realizada en innovación. Las mejoras tecnológicas que se han llevado a cabo en el sector en los últimos años se han traducido directamente en descenso de los precios para los ciudadanos y empresas usuarias, en un intento de trasladar la mejora de la productividad al resto de la sociedad.
 
 
De hecho, según el informe ‘La Sociedad de la Información en España 2010’ editado por la
Fundación Telefónica, el 55,6% de toda la ganancia de productividad del trabajo en la UE entre los años 1995-2007 se debe al uso de las TIC, mientras que en el caso de España la contribución de las TIC alcanza el 41,6%. En general, puede atribuirse a las TIC casi un 25% del crecimiento anual del PIB de la UE.
 
La adopción de las TIC por parte de las empresas es sin duda un elemento fundamental en este objetivo de mejora de la productividad. La penetración del ordenador alcanza en la actualidad el 92,2% del total de empresas en España, cifra que indica que su uso está prácticamente generalizado. Sin embargo, en cuanto al uso del ordenador por parte de los empleados, el porcentaje se sitúa en el 57%, lo que indica un cierto estancamiento en los últimos años.
 
La penetración de Internet en la empresa española ha desarrollado una evolución notable desde hace diez años. Merece la pena destacar que más de un 97% de las empresas españolas disponen de conexión a Internet, la práctica totalidad mediante banda ancha fija, aunque el porcentaje se reduce al 58% entre las empresas de menos de diez asalariados. Un 64% de las empresas de más de diez empleados con conexión a la red dispone de página web y la realización de trámites con la Administración a través de la web ha aumentado hasta el 70%; el comercio electrónico sigue subiendo, pero no llega a más del 25% de las empresas españolas y el porcentaje se reduce al 13% si se trata de ventas on line.
 
El sector en España, según datos del Observatorio Nacional de Telecomunicaciones y Sociedad de la Información (ONTIS), está compuesto por 29.620 empresas. El volumen de negocios alcanzó los 100.765 millones de euros, lo que supone el 9,56% del PIB nacional. De los cuales 59.000 millones de euros corresponden al sector de tecnologías de la información y 41.765 millones de euros al de telecomunicaciones. El empleo alcanzó en 2009 los 418.635 empleados. Las empresas TIC, invirtieron en 2009 14.757 millones de euros.
 
En cuanto al análisis realizado de la inversión TIC de las empresas españolas en 2009, tal como refleja el informe elaborado por Ametic, Red.es y Everis, el 27% de las compañías con más de 250 empleados superaron los 100.000 euros anuales en tecnologías de la información, mientras que el 43,4% del total de entidades de dicho segmento gastó e invirtió más de 30.000 euros en tecnologías de la comunicación.
 
Hay que señalar que los departamentos TIC de las empresas han encontrado en la virtualización y en el cloud computing la vía para incorporar tecnología de manera ágil y flexible al mismo tiempo que ahorra costes de hardware y aporta un modelo de pago por uso que evita tener que realizar elevadas inversiones.
 
La tendencia de los últimos años a externalizar ciertas áreas para el desarrollo de los negocios afecta sobre todo a los sistemas informáticos, área en la que outsourcing supera ya el 60% del total de empresas consultadas.
 
Otra dato significativo es que un tercio de las empresas ya informatizadas afirma que el freno a una mayor desarrollo TIC en España radica en la desconfianza o desconocimiento hacia la tecnología, además de otros motivos como el alto coste que supone o la falta actual de recursos financieros.
 
A fecha de hoy, la Sociedad de la Información en España es una realidad en expansión, donde los segmentos de población más madura están entendiendo las ventajas de un mayor uso de las tecnologías y donde se ha alcanzado una buena situación en cuanto al desarrollo de la e-Administración, con un 27% de la población que ya dispone de DNI electrónico, aunque solo un 4,7% lo utiliza como certificado.
 
En la actualidad, se han superado los 19 millones de eDNIs y hay más de 1.300 servicios on line de la Administración General del Estado y 1.200 de las Comunidades autónomas. Sin embargo y a pesar de este desarrollo, el uso todavía no es todo lo intensivo y avanzado que podría ser en comparación con otros países más desarrollados, según datos de la entidad pública Red.es.
 
Aunque la evolución ha sido positiva, en España existen aun dificultades para que las empresas se involucren en proyectos de innovación y modernización tecnológica. En los ranking internacionales, España ocupa un lugar destacado en acceso a Internet en hogares y empresas, aunque está lejos de colocarse en un puesto acorde con su potencia económica en cuanto a los indicadores que definen la competitividad empresarial.
 

 

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